martes, 15 de agosto de 2006

Me quiero mudar a Los Cachicatos...

¡Dios! Acabo de regresar del cine, y en la cola de las chucherías me he tropezado (más bien me tropezó. ¿Molesto, yo? Para nada...) ese negro precioso que hace la cuña de Movilnet, la de, saben, "Los Cachicatos es un pueblito del estado Sucre..."
¡Pana, qué tipo tan buenazo! Y no me refiero a lo buen ciudadano que es... ¿Qué cuerpo, qué ojazos, qué color, qué tamañote...! Ya había yo olvidado de la canción que MiMa me cantaba cada vez que me hablaba de "El Resuelve", programa mañanero de RCTV... ("Un negro bellísimo"... "estoy enamorado"... "qué vaina más bella...", etc.) Saber que él casi no ve televisión debió hacerme sospechar que había algo... Y en efecto. El tipo tiene un porte, un look, una presencia...
Hice un poco de investigación vía la web. Edgardo Escobar González se llama el susodicho, fue Míster Delta Amacuro en el Mr. Venezuela 2004, y tiene 23 añitos... ¡Está como le da la gana! Se los recomiendo... Edgardo: ¡Me llamas cuando estés con la abuela!

martes, 4 de julio de 2006

Guía ElOtro® de Buceo (II)

Algunas de las personas que me honran leyendo esto se habrán preguntado por qué no he ilustrado con fotos las distintas descripciones que he hecho de "machos buceables". Creo tener en mi abultada carpeta "Mis documentos/imágenes" ejemplos claros de cada uno de los tipos corporales que menciono, pero una de las razones para no postearlos es que sé que cada quien tiene una idea particular sobre los ejemplares. No quiero romper la ilusión. Tal vez, además, ver la imagen dé flojera de leer...
Otra razón, el poco tiempo que puedo dedicar a bloguear, y más ahora que me restringieron muchísimo el acceso a internet en mi trabajo. Estoy averiguando cómo hacerlo vía e-mail, cosa de aprovechar esos ratos oficinescos muertos.
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Continuando, pues, con la guía de buceo, me doy cuenta de que no todas las descripciones se corresponden con "fenotipos" o tipos de cuerpo específicos. Algunas de las definiciones aluden a la circunstancia: vestuario, actitud, incluso acompañantes en el momento. Lo importante es que sirven para identificar al sujeto en el campo visual, separarlo rápidamente del resto... y disfrutarlo.
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Nadador: Todo el que ha visto transmitir una competencia olímpica de natación sabe a qué tipo de cuerpo me refiero: largo, grácil pero no frágil, sin una molécula de grasa, y un desarrollo de los dorsales que simulan agallas. Los brazos, fuertes pero no abultados. La cintura, breve; el abdomen, plano. Guarda cierta similitud con el "Tarzán" de la entrega anterior, pero es más... aerodinámico, hay cierta cualidad de escualo. Casi puedes oler el cloro de la piscina en su pelo, casi deseas verlo acechando sinuoso entre sábanas y atacando, sorpresivo.
Basketbolista: Y siguen las comparaciones deportivas. Este sujeto tal vez no toque un balón de basket nunca, pero tiene toda la pinta: casi siempre es negro, o al menos morenazo latino; camiseta extremadamente grande, shorts de esos largos y sueltos, que bailan sobre unas piernas poderosas, gigantes, que terminan en unas brevísimas medias (calcetines) tobilleras y unos Nike (of course) del número 45 o mayor... Se pregunta uno si al final es cierta la idea esa que asimila al tamaño del pie a la talla de aquello otro... Completan el figurín una bandana de lycra, corte al cero y una actitud insolente, sobrada...
Papá: A pesar de que cualquier hombre apuesto inspira decirle "papacito" (uff, qué cursi; o papito, o papazote), al tipo a que me refiero aquí es, en realidad, aquel que carga un bebé o un niño pequeño. Esto no lo hace automáticamente elegible para el buceo, claro, pero no hay duda de que si un tipo es joven y simpático, y encima de eso ya está criando, da cierto morbo... En Caracas, por el centro, abundan: muchachos que apenas arañan la veintena, pero que ya arañaron otra cosa y, pelón de cálculo o no, ya andan con un cachorrito y, a veces, hasta con la madre del mismo. Viene a la mente una propuesta: "¡Yo te lo crío!" O peor: "Hazme uno..."
Novio: Tampoco se refiere a un fenotipo particular: estos andan con la novia, esposa, querida, "tierna", etcétera. Casi siempre haciéndole alguna atención: beso, caricia, manoseo, beso... De nuevo, se trata de identificar rápidamente en la calle a uno que está bueno: "Mmmm, novio a la derecha, de azul". Puede fugazmente imaginarse uno en el lugar de la atendida pareja.
Gallo: El nombre es un clásico liceísta. También gallardo, gallex, cara 'e gallo. Describe al que aparentemente no quiebra un plato: serio, modosito, bien peinado, con lentes la mayoría de las veces. Da la impresión de ser estudioso, o muy de su casa, casi tonto. Puede derivar en Cara'e bobo, si se pasa, o incluso en Cara'e güevón, si la cosa es muy acentuada. De todas maneras, puede ser atractivo, en un estilo muy Jeckill y Hide, confiado uno en poder desatar ese otro lado de la personalidad. Y, puestos ya a fantasear, a menudo suelo asociarlo a una generosidad de las dimensiones genitales, tal vez porque como "no se come ni un rosco", desarrolla las habilidades auto-estimulatorias al extremo...
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De nuevo disculpen lo extenso, pero se inspira uno... Aún quedan descripciones, déjenme saber qué les han parecido hasta aquí, y si coincido con el gusto de alguno...

domingo, 25 de junio de 2006

Un préstamo de Mauricio Cornelio...

He tomado prestado al genial M. C. Escher uno de sus diseños, el nudo que alguna vez pensé en tatuarme, como avatar para mi perfil. Cualquier relación directa con los intríngulis de mi psiquis, es pura coincidencia...

viernes, 23 de junio de 2006

Digresión, desviación

La saga de aventuras de camionetica protagonizada por PataCaliente me hizo recordar un episodio de mi bachillerato. Lo titulé así porque fue con una mujer, aunque ahora que lo pienso no me distanciaba mucho de mis experiencias sexuales: apenas las tenía. Algún escarceo, muchas miradas y demasiado desconocimiento. Con hombres, eso sí. Pero esto fue una mezcla de curiosidad, atrevimiento y dejar hacer...
Tomé con una compañera de clases una camioneta en la Francisco de Miranda para ir a una biblioteca por el centro. Tuvimos que sentamos separados, ella en un puesto hacia la mitad del pasillo y yo "ensanduchado" entre cuatro en el asiento trasero, "la cocina". A mi derecha iba una mujer, imagino ahora que de unos veintipico a treinta, que al poco rato comenzó a emitir unos sonidos extraños...
Yo, tímido desde siempre, iba con mis manos en el regazo, donde llevaba una chaqueta y cuadernos. Ni volteaba, pero con el rabillo del ojo percibía que aquello era conmigo. Los ruidos se transformaron en el conocido "sartén chirriante", y ahora sus dedos me rozaban el brazo... ¡Terror! Comencé a sudar frío, miraba a los demás a ver si se daban cuenta, a mi amiga que de vez en cuando me miraba con el fastidio del que quiere llegar.
La tipa siguió acariciándome con sus brazos cruzados, y yo sentía su mirada clavada en mí. La veía alternar entre mi cara y mi entrepierna. En un arranque de atrevimiento, incliné hacia adelante el cuerpo y separé mi brazo del costado; ese era por lo visto el movimiento que ella esperaba, porque de inmediato lanzó su mano y me agarró el pene por sobre el pantalón.
Apenas me dio tiempo de cubrirme con la chaqueta. Ella comenzó a tantearme, apretando y acariciando, ante lo cual mi erección no se hizo esperar.
"Bueno, ya lo agarró, ahora me deja tranquilo", pensaba yo cuando sentí que luchaba ahora con el cierre. ¡Coño, pero si me lo quiere sacar! Mi paloma al aire libre en pleno transporte público! Mi incredulidad bloqueó a la prudencia, y de todas maneras ya estaba en eso. Estiré las piernas para facilitarle la labor.
Todavía recuerdo el pantalón que tenía puesto, un jean kaki de esos con bolsillos y cierres por todos lados. Y lo recuerdo porque el color oscureció ahí donde empezaron a caer las salvas de mi eyaculación, segundos después (ey, dije que tenía poca experiencia ¿no?) de que mi vecina me estimulara violentamente una vez expuesto mi miembro al mundo. Recuerdo también la franela, una chemise Polo amarilla, que tuve que ponerme por fuera para ocultar el emplaste mientras la discreta pajeadora se quitaba el semen de la mano con el asiento.
Como en una mala película, a los pocos momentos llegaba yo a mi destino. La tipa me hablaba en susurros ("¿te gustó, ah?" "Qué rico...", etc.) y hasta me arrancó la promesa de vernos ese fin de semana en el Parque del Este, para, decía, "pasarla rico". Aún debe estar esperándome...
Mi amiga quizá pensó que el calor me había afectado, tanto que salí de la camioneta sudando y con la camisa por fuera...

lunes, 19 de junio de 2006

Guía ElOtro® de Buceo (I)

Primero que nada, mis disculpas por la dilatada ausencia. Estaba internado en una clínica de rehabilitación (la popular pero elitesca Clínica "Vilma Chevrolet") por mi adicción a leer blogs. Así es: no he posteado nada porque no me alcanza el tiempo que uso frente a la computadora, ahora prácticamente dedicado a tratar de salirle al paso a la gigantesca hemorragia diaria de posts que el Bloglines me recopila de unas tres docenas de mis bitácoras favoritas, entre personales, de chismes tecnológicos, noticias, diseño gráfico y otras fruslerías...
De modo que este post puede considerarse un paso más en mi recuperación... Sé que puedo hacerlo: normalizar la periodicidad de mis relatos... leer menos o con mayor velocidad otras fuentes... hacer de este espacio otra hemorragia de posts, para ocasionar la adicción de otros desprevenidos lectores, y así vengarme de... No, no, borren esa última. Bad, bad, bad. De vuelta a la celda...
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Cuando a miMa y a mí nos da por practicar el noble deporte del buceo urbano (es decir, cada vez que estamos viendo machos en la calle), nos basta algún rápido gesto, una muda interjección, o el clásico carraspeo disimulado, junto a un rápido movimiento de cejas, manos o boca para identificar y disfrutar un especímen digno de ser buceado.
Pero dado que el disfrute visual no está completo si no se comenta con detalle lo observado, y en vista de que cuando no andamos juntos suceden muchos avistamientos igual de gloriosos que deben ser compartidos, nos ha dado por adoptar, como imagino que lo ha hecho cualquier cantidad de parejas, una serie de términos comunes para identificar con precisión y abreviar en descripciones, cuando hemos de referirnos a una de nuestras frecuentes experiencias extáticas visuales...
Lo que sigue es una breve primera entrega de lo que he dado en llamar "la guía". Disculpas anticipadas si me alargo describiendo, pero es que escribiendo me los imagino y... you get the idea.
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Tanque: Se corresponde con el tipo de cuerpo fornido, de amplio desarrollo torácico, brazos fuertes, cuello corto o grueso, generalmente no muy alto, o si lo es, también es extremadamente fornido: la clave está en que se percibe como "ancho" más que "alto". Puede ser de gimnasio o no: tener un torso amplio natural. No confundo con "papiao" (ver). Una línea muy delgada lo separa de las vacas (ver). Tanquecito es su equivalente en pequeña estatura (mmmm....) o en jovencito (re-mmmmm...)
Vaca: Un tanque que "se pasó". Si es de gimnasio, se inyecta o abusa de los hierros; si no hace ejercicios, come como troglodita y la proporción corporal pasó del cubo a la esfera. Vaca también se refiere a los que tienen grandes músculos pero flácidos o redondeados, como ubre... No del todo descartables...
Camión, camión de carne: Similar al tanque, es quizá un poco más "echao pa'lante" y voluminoso. Estos sí que son, por regla general, adictos al gym. Si está demasiado bueno lo hace a uno perder el decoro, y hasta salirse de la correcta pronunciación: se vuelve un "camión de calne"...
Papiao: Sorry, no hay manera más correcta de escribirlo. "Papeado" se ve más bonito, pero no tiene la misma fuerza expresiva. Este término cubre casi cualquier tipo de cuerpo, con el común denominador de que se nota a simple vista el trabajo de gimnasio. Quieren a su cuerpo; uno no puede sino quererlo con ellos...
Tarzán, Greystoke: Uno de mis favoritos. Tiene un tipo de cuerpo que recuerda a la mencionada película animada de Disney: músculos alargados pero generosos, impresión de flexibilidad y agilidad. Pies y manos grandes, estas últimas generalmente cuelgan de una manera animal, salvaje... Tetas no muy voluminosas. Cintura estrecha. Si van en shorts o bermudas, destacan unas pantorrillas perfectas; si van sin franela (suele ser así, son extremadamente deportistas) los abdominales podrían matarte de impresión, la ingle se marca descarada. No se descarta el pelo largo, liso, para completar la analogía visual.
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Quedan otros tipos para futuras entregas, cosa de no hacer de este post una enciclopedia intragable. Aunque considerando el tema, tragar es uno de los verbos que se me viene a la mente...

sábado, 3 de junio de 2006

Gay=escándalo=¡ventas!

"Narcogays destapan corrupción policial" tituló en estos días El Mundo, vespertino caraqueño, para referirse a una banda que intentó pasar kilos y kilos de droga tragada desde Venezuela a Francia. El caso es que 18 de las ¡22! mulas eran aparentemente, travestis. ¿O transexuales? ¿Tranfor? Quién sabe... Por ahí decía algo de una peluquería, no se qué de una fiesta en Francia... pero en el título sí lo pusieron bien grandote: NARCOGAYS.
¿Me quiere alguien explicar qué carajo es un narcogay? A ver... Narcotráfico es tráfico de narcóticos. ¿Entonces un narcogay es un marico que trafica droga? Me suena más bien a alguien que se "aparcha" sólo bajo los efectos de un narcótico (algo así como los "machos" que se emborrachan y reparten culito: yo los llamaría etil-gays).
Un marico que trafica droga es un narcotraficante, como lo es cualquier mula hétero, o la lesbiana tragada, o el tranformista con maleta de doble fondo... ¿Los vas a bautizar Narco-lesbi, Trans-narco, héterotraficante? ¿Por qué entrar en la exploración de la preferencia sexual del criminal? ¿Por qué no construyen el apelativo con cualquier otra de sus características: el narcogordito, una narcocelulítica, el narcomaracucho, los narcocatires, el narcobigotudo..? Simple: ¿a que compraron bastantes periódicos los que vieron el titular y se imaginaron el escándalo y la cantidad de chistes que iban a poder sacar con la palabrita? Seguro le pueden ver el morbo a la cosa: "además de marico, narcotraficante..." En la mente de muchos, un doble criminal...

lunes, 29 de mayo de 2006

Overheard in Unicasa

Escogiendo unas cebollas ayer en el supermercado, no pude evitar (tampoco quería) escuchar una conversa entre dos empleados, por los lados de las verduras:
- Por ahí anda XXX, el de la panadería... (dice A: moreno, fornido tipo tanque*, unos brazotes, descargando un saco de papas)
- ¿Quién, vale? (responde B: no tan fornido pero con cuerpo, blanco y pelirrojo, mediofeo pero de alguna manera degustable, ayudándolo)
- XXX, vale, el marico ese... Tengo una suerte pa' los maricos... Ese como que quiere que (expresión que no oigo, pero del tipo "le empuje las caraotas", o algo así de ordinario)
Aguzo entonces el oído (y la vista: esos brazos... Mmmm... Tal vez no sea sólo "suerte"). Sigue B:
- Bueno, cuál es el peo... Te resuelves el desayuno...
- No joda... ¿Por un desayuno?
- Le sacas unas empanadas...
- Nooo... ¡Por lo menos cuatro arepas! Pero qué va...
- Dale, guón... Lo tienes ahí, porsia: "mira, sálvame ahí, que ando mamando, y te resuelvo..."
* * *
Yo seguía manoseando cebollas, pero ya creo que se notaba mi interés (¿o acaso no era su intención? No me veo obvio, pero igual andaba con miMa**, y estos linces captan rápido... No sería la primera vez que escucho algo así conversado bien alto "a propósito"), así que me fui, pensando... ¿Cuán extendida está la práctica (no la de escuchar conversas ajenas, sino la de "coger maricos a cambio de"? ¿Cuántos empleados de supermercado (y de tienda, y camioneros, camioneteros, buhoneros, desempleados, y alguno que otro estudiante vago pero gozón) llegará a fin de mes gracias a las "ayudas" de alguien que le echó el ojo (y el guante), como seguro le pasará a A, el del súper, y luego siguen en su "vida oficial", con su "jeva", tan héteros como cualquiera —o eso quisieran ellos creer? ¿"Gay-for-pay", como algunas galerías de la web?
A lo mejor es una práctica de siempre, aunque tiendo a pensar que la situación actual ha hecho agudizar el ingenio de los que tienen con qué, y ofrecen ese "con-qué" para quien tenga el gusto, y pueda o quiera pagarlo...
Yo, en lo particular, he tenido el dudoso (y en algun caso, sabroso) honor de "ayudar" a uno que otro por ahí... ¿Alguien más se confiesa?
Y va el piedepágina: * = tipo tanque, es una de las clasificaciones por "fenotipo" que tengo, en lo particular, de los tipos; más sobre esto en un próximo post. ** = miMa: mi Marido, mi Macho. Mi pareja, pues...

viernes, 26 de mayo de 2006

¡Vive! ¡Vive! ¡Ja ja ja jaaaa....!

Behold, bloggers & blog-readers alike! Prepárense para leer aquí lo que —sin intermediarios, sin censura, sin pudor, sin ceramente (¿ceramente? ¿Esto tiene que ver con limpieza de pisos?) y sin verguenza alguna— comentará para ustedes este su servidor. Los impublicables e impúdicos, simpáticos y simpélicos (en la lengua) pero sobre todo homosexuales comentarios de... Elotro. (Wait. Si son impublicables nada tienen que hacer en un blog... bueh, en fin. Ya dije que era sin verguenza, así que...)
Elotro (pronunciado así: e-lo-tro, de la única forma posible) es el accidental nombre que Blogger ha permitido, luego de 3 intentos, ponerle a mi alter-ego (pronunciado así: alt... ¡BASTA con los paréntesis!), ese que cuya personalidad es la mía pero que prefiere no hablar mucho. Ese tipo más bien pana, serio y trabajador, muy opinionated, gay para más señas, que suele abstenerse en mis otros blogs, y que se abstenía, hasta ahora, de comentar en muchos otras bitácoras, sólo por su tema, orientación o autor abiertamente homosexual...
That's right! No poder comentar a otros, con tranquilidad y anonimato, desde mi (otra) personalidad de Blogger fue lo que me llevó a crear este blog... Qué marico, ¿no? Bueno, pues ya estoy en esto, y de eso es que se se trata: este blog es mi "otro" sitio de expresión. Mi "desbarrancadero" gay. El vertedero de todas esas ideas que claman por ser compartidas, discutidas, aporreadas, desvirgadas, abusadas, aprovechadas... Mmmmm... La ventana de mi closet (¡Ey! Ese era un buen nombre...), que mira hacia la blogósfera, tan viva y tan poblada de gente super-interesante. y a la que me uno.
Espero que lo disfruten.