miércoles, 14 de abril de 2010

Autoayuda

Leyendo esta mañana sobre el autofellatio, práctica poco usual en la que un hombre se hace sexo oral a sí mismo, encontré una entrevista a uno de esos afortunados —por flexible— individuo. Como la revista que le hacía preguntas no era porno ni gay, las dudas eran muy básicas, pero me sirve para plantear acá algunas de mis propias dudas, experiencias.

* * *

- Se dice que apenas 1% de los hombres tienen la capacidad de darse una mamada ellos mismos. Ese porcentaje, sospecho, debe ser mayor en el caso de los hombres que lo han intentado. ¡Aunque después no se lo cuenten a nadie! Tú... ¿lo has intentado?

- ¿Es gay darse una auto-mamada? Para muchos imagino que sí: la presencia de un pene erecto a centímetros de la cara les puede resultar altamente ofensiva. Incluso si se trata de su propio pene. ¡Y ni hablar de eyacularse en la cara o la boca! Algunos hombres, sobre todo durante las primeras exploraciones eróticas de la adolescencia, se arriesgan a probar su propia leche cuando se masturban: pueden ir desde una chupadita en los dedos hasta tragarse toda la carga (sobre todo si necesitan deshacerse de ella sin levantar sospechas hogareñas); pero recibirla disparada en los labios o en los cachetes, como una actriz porno, es muy diferente.

Las autofelaciones que yo he visto son homosexuales. La película Shortbus, que vi hace como un año en Caracas, abre con una escena de autofelación bien explícita, con eyaculación incluida; y aunque hay sexo de todo tipo en esa recomendable peli, ese personaje es homosexual.

Así que sí: parece que la autoestimulación oral fuera exclusivo placer homo. En todo caso, la duda que he percibido en las pocas personas a las que les he preguntado si lo harían (ahorita recuerdo a un excompañero de trabajo, a quien le mostré unas fotos incluso) es esta:

"¿Y si me gusta?"

Se refieren, claro, a sentir la erección en la boca. ¿Y si después quieren probar con un pene distinto? La respuesta es: quién sabe. A mí me gustó autofelarme, cuando podía, y me ha gustado por supuesto felar a otros machos. ¿Pero un hétero? ¿Seguro de sí mismo, de su gusto por las mujeres?

Y las mujeres de esos hombres, ¿estarían contentas de saber que su novio/esposo/amante se ha metido un pene a la boca? Total, si ellas lo hacen, por el gusto en la boca no será que lo rechacen... A lo sumo, las pueden tranquilizar recitándoles el curioso el planteamiento que le hacen al entrevistado de mi lectura mañanera: Si masturbarse, que consiste en agarrar tu propio pene con la mano y hacerlo eyacular, no es gay, por qué sí lo es agarrar tu mismo pene con la boca y hacer lo mismo?

En todo caso, dudas van y dudas vienen, en los hétero lo que realmente me importa es que no pierdan el gusto por ser felados. Y ser felados, sobre todo, por un fiel pana gay que, total, si ha perdido la flexibilidad para autoejercer el placer, siempre puede dar ese placer a los demás...

Bonus: la entrevista, la conseguí de nuevo. En inglés.

Imagen: www.sex-on-a-plane.com

2 comentarios:

  1. Yo no he podido practicar semejante maravilla, pero estoy seguro de que los privilegiados que son lo suficientemente flexibles o la tienen adecuadamente larga, nunca se les pasaría por la mente pensar de semejante delicia es algo exclusivo de los gays.

    Saludos,

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  2. ¿Verdad? Pero ay, los prejuicios son poderosos... Saludos, gracias por leerme.

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